Si trabajas desde casa, tu consumo eléctrico durante el día es significativamente mayor que el de alguien que pasa el día fuera. Ordenadores, pantallas, iluminación y climatización funcionan durante muchas horas en horario de punta o llano, lo que puede encarecer la factura si tienes contratada una tarifa con discriminación horaria.
En este caso, una tarifa de precio fijo como la Tarifa Ahorro Plus es la opción más recomendable, ya que pagas siempre el mismo precio independientemente de la hora a la que consumas. Si además buscas una mayor seguridad a largo plazo, la Tarifa Tranquilísima garantiza un precio fijo durante 5 años, lo que permite teletrabajar sin preocuparse por posibles subidas del mercado eléctrico.
También puedes valorar la Tarifa Mis 10 h con Descuento, que te permite elegir 10 horas al día con un 50 % de descuento: si concentras las franjas de descuento en tu jornada laboral, el ahorro puede ser considerable.
Para el gas, si también usas calefacción de gas durante el día en invierno, la Tarifa Gas y Más RL.2 probablemente se ajuste mejor a tu nivel de consumo.