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Sobretensiones eléctricas: aprende a proteger tus electrodomésticos 

Proteger tus electrodomésticos de sobretensiones eléctricas

En ocasiones, las sobretensiones eléctricas, es decir, las subidas de tensión eléctrica, pueden provocar desde un salto en el diferencial, hasta cortocircuitos, averías o incluso incendios en el peor de los casos. Ante estas situaciones, es importante conocer sus causas, cómo actuar ante ellas y qué medidas de protección instalar en casa para evitar un coste económico elevado y, sobre todo, para garantizar la seguridad en tu hogar. En este artículo, te lo explicamos todo. 

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¿A qué puede deberse una subida de tensión?

Una subida de tensión se produce, básicamente, cuando el voltaje de la red eléctrica supera los valores habituales (230 V en la mayoría de los hogares españoles), a veces de forma muy brusca y en cuestión de milisegundos. Si bien no es una circunstancia diaria, sus causas son variadas y conocerlas es el primer paso para la prevención:

  • Fenómenos meteorológicos: la caída de un rayo sobre el cableado urbano o una torre de suministro es uno de los desencadenantes más relevantes.
  • Averías en la red: problemas en la red de distribución eléctrica pueden generar picos de tensión inesperados.
  • Saturación de la instalación: conectar un número excesivo de aparatos a la vez, especialmente los de alto consumo, puede sobrecargar la red doméstica.
  • Uso de aparatos incompatibles: utilizar aparatos trifásicos (380 V) en una instalación monofásica (230 V) puede provocar una sobrecarga.
  • Cableado defectuoso, anticuado o en mal estado dentro de la propia vivienda.

¿Qué puede provocar una subida de tensión?

Las consecuencias de una sobretensión dependen de su intensidad y duración, pueden ir desde una simple interrupción del suministro hasta daños irreparables en tus equipos. Los efectos más comunes son:

  • Interrupción del suministro: lo primero que percibirías es que te quedarás sin luz al saltar el diferencial o los plomos del cuadro eléctrico.
  • Daños en aparatos: cualquier dispositivo conectado a la red en ese momento podría recibir una descarga eléctrica considerable, dañando sus componentes internos o dejándolos inutilizados.
  • Pérdida de datos: los equipos informáticos son especialmente sensibles, y una subida de tensión puede corromper o borrar la información almacenada.
  • Riesgo de incendio: en el peor de los casos, una sobretensión puede sobrecalentar el cableado o los componentes de un aparato hasta el punto de iniciar un incendio.

Si tras una subida de tensión, algun electrodoméstico no funciona (algo habitual en estas circustancias), es recomendable desconectarlo y avisar a un técnico cualificado.

¿Qué hacer en caso de sobretensión?

Si sospechas que has sufrido una subida de tensión, actúa con calma y sigue estos pasos:

  1. Sube el diferencial del cuadro eléctrico si ha saltado, pero hazlo siempre con las manos secas y en condiciones de seguridad.
  2. Desconecta los aparatos dañados para evitar males mayores y no los enchufe de nuevo hasta valorar su estado.
  3. Documenta los daños cuanto antes: fotografía los electrodomésticos afectados, los enchufes quemados y cualquier signo visible del incidente.
  4. Guarda las facturas de compra de los dispositivos dañados; las necesitarás para cualquier reclamación.
  5. Contacta con la compañía distribuidora para notificar el incidente y solicitar un certificado con la fecha, hora y causa de la sobretensión.
  6. Llama a tu seguro de hogar: si tienes cobertura de daños eléctricos, un perito se desplazará para valorar los desperfectos.
  7. No tires los aparatos dañados hasta que el seguro o la distribuidora lo autoricen, ya que son prueba clave de tu reclamación.

Si tienes dudas sobre si la avería está cubierta, consulta con tu compañía de seguros.

Sobretensiones permanentes y transitorias

Resulta prioritario que conozcas los dos tipos de subidas que puedes sufrir en tu hogar. Están distribuidas en función de su duración y también de su origen: 

  • Las permanentes implican un incremento en los kilovatios (kW) por encima del 10 % al habitual y se prolongan durante más de 24 horas, aunque también es posible que duren de manera indefinida. Suelen estar causadas por problemas en la red de distribución.
  • Las temporales son muy elevados pero instantáneos. poseen una duración muy corta, hasta de varios milisegundos, y no se llegan a dilatar en el tiempo. Están más relacionadas con averías en el cableado o algún dispositivo.

Medidas para evitar sobretensiones

La medida más eficaz es instalar dispositivos de protección específicos. Además, hay hábitos y acciones preventivas que reducen considerablemente el riesgo:

  • Conoce tu potencia contratada: consúltala en tu factura eléctrica. Si el diferencial salta con frecuencia, es posible que estés consumiendo más kW de los contratados; en ese caso, basta con contactar con tu comercializadora para ajustar la potencia.
  • Evita conectar varios aparatos de alto consumo a la vez, especialmente durante tormentas.
  • Sube el diferencial si ha saltado por un rayo, pero no vuelvas a enchufar dispositivos hasta que pase la tormenta.
  • Revisa el estado del cableado de tu vivienda, especialmente si es antigua, y confía esta tarea a un electricista autorizado.
  • Instala un protector de sobretensiones en el cuadro eléctrico: es la medida más eficaz y rentable a largo plazo.

¿Qué es un limitador o protector de sobretensiones?

Un protector o limitador de sobretensiones dispositivo de seguridad diseñado para detectar y neutralizar los picos de tensión antes de que lleguen a los enchufes y, por ende, a tus electrodomésticos. Su misión es absorber o derivar a tierra el excedente de energía para que los dispositivos conectados no reciban más voltaje del que pueden soportar. Su instalación es obligatoria en obras nuevas y rehabilitaciones según el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT) vigente en España.

¿Cómo funciona un protector de sobretensiones?

Estos dispositivos se basan en una elevada impedancia (la resistencia que un circuito opone al paso de la corriente). Ante una subida de tensión, actúan de dos maneras simultáneas:

  • Reducen su impedancia al mínimo para permitir el paso de la corriente anómala sin que afecte al aparato.
  • Drenan la energía sobrante a través de la toma de tierra, manteniendo el equilibrio en la red.
  • En el caso de los protectores de sobretensiones permanentes, desconectan directamente la instalación cuando el voltaje supera el umbral configurado durante un período prolongado.

Hay otra recomendación que te queremos dar, y es que incluyas también un fusible de protección de calidad. Cuando vayas a adquirir el protector, pide que te den uno equivalente de clase I, que es la superior. 

Tipos de protectores de sobretensiones

Existen varios tipos de protectores en el mercado, cada uno diseñado para un tipo de sobretensión.

Protector contra sobretensiones transitorias

También llamados descargadores de sobretensión o SPD (Surge Protective Device) , están diseñados para actuar en milisegundos, protegiendo los equipos contra picos de tensión de corta duración pero muy elevada intensidad, como los provocados por la caída de un rayo. Son obligatorios en instalaciones nuevas situadas en zonas con alta densidad de tormentas.

Protector contra sobretensiones permanentes 

Actúan cuando la tensión de la red supera su valor nominal de forma sostenida en el tiempo. En ese caso, el protector corta el suministro eléctrico para evitar daños en los aparatos. Es especialmente útil frente a fallos en el transformador o en el neutro de la red de distribución.

Protector contra sobretensiones combinados

Son la solución más completa, ya que integran en un mismo dispositivo la protección contra sobretensiones tanto transitorias como permanentes, ofreciendo una seguridad integral para tu hogar. Son especialmente indicados para viviendas con equipos sensibles como ordenadores, televisores de última generación o sistemas domóticos.

¿Dónde se coloca el protector?

El protector de sobretensiones se instala en el cuadro eléctrico de la vivienda (después del interruptor general automático (IGA) y antes del diferencial. De esta forma, protege toda la instalación. Es fundamental que su instalación la realice un electricista profesional para garantizar su correcto funcionamiento.

Sobretensiones eléctricas: aprende a proteger tus electrodomésticos

¿Qué protector de sobretensión poner en tu hogar?

La elección del protector de sobretensión ideal para tu vivienda depende principalmente de dos factores: el nivel de riesgo de tu zona y el grado de seguridad que quieras proporcionar a tus aparatos. 

En primer lugar, deberías plantearte un protector de sobretensiones transitorias si vives en un área con frecuentes tormentas eléctricas o si tienes una inversión importante en equipos electrónicos sensibles (ordenadores, televisores de alta gama, etc.). Este dispositivo es el único capaz de actuar contra los picos de voltaje súbitos e intensos, como los causados por un rayo.

Independientemente de lo anterior, la instalación de un protector de sobretensiones permanentes se considera una medida de seguridad esencial para cualquier hogar. Protege contra las averías más comunes de la red eléctrica, que provocan subidas de tensión más largas y deterioran progresivamente todos los electrodomésticos. 

Finalmente, si buscas la máxima seguridad y no quieres dejar ningún cabo suelto, la opción más completa es instalar un protector combinado. Ya que es un dispositivo "dos en uno" te ofrece tranquilidad total al integrar la protección contra sobretensiones tanto transitorias como permanentes.

Para ayudarte a tomar la decisión final, la siguiente tabla resume las características clave de cada uno:

Preguntas frecuentes

Cualquier dispositivo que tengas conectado recibiría una descarga eléctrica considerable. Es posible que los conectores y los conductores no sean capaces de distribuirla de manera adecuada. 

El impacto es muy variado. Puede ir desde una avería que se soluciona con una reparación sencilla hasta dejar el aparato completamente inutilizable, obligando a su sustitución.  

Los componentes más sensibles, como placas electrónicas y fuentes de alimentación, son los que suelen sufrir más daños. 

Algunos indicios son: 

  • Luces que parpadean o brillan más de lo normal. 
  • Interruptores automáticos (diferenciales) que saltan sin motivo aparente. 
  • Olor a quemado cerca de los enchufes o aparatos. 
  • Dispositivos electrónicos que se apagan o reinician solos. 
  • Aparatos que dejan de funcionar repentinamente. 

Si tus electrodomésticos se han dañado, necesitarás un informe técnico de un profesional cualificado que certifique que la causa de la avería ha sido una sobretensión. Este documento será fundamental para reclamar a tu compañía de seguros o, en su caso, a la empresa distribuidora de electricidad. Debes reunir las siguientes evidencias:

  • Fotografías y vídeos de los aparatos dañados y de los signos visibles del incidente (enchufes quemados, etc.).
  • Facturas de compra de los electrodomésticos afectados para acreditar su valor.
  • Informe técnico pericial emitido por un instalador eléctrico autorizado que certifique que los daños son compatibles con una sobretensión externa.
  • Certificado de la distribuidora con la fecha, hora y causa del incidente (solicítalo cuanto antes, ya que el plazo de reclamación suele ser de 30 días).
  • Testimonios de vecinos afectados, que refuerzan la reclamación si el problema fue generalizado en la zona.

Es importante que no deseches los electrodomésticos dañados hasta que el perito del seguro o la distribuidora lo autoricen. Son la prueba material más importante de tu reclamación.

Después de leer este artículo, esperamos que entiendas mejor por qué necesitas estar preparado ante una subida de tensión. Con el protector para sobretensiones permanentes y transitorias, lograrás que tus aparatos más valiosos no se averíen. Por su parte, nuestras tarifas eléctricas te ayudarán a conseguir la estabilidad y el ahorro que necesitas.

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