Contáctanos
Te llamamos
El número de teléfono es obligatorio Tiene que introducir un número de teléfono correcto
Si completas este formulario, contactaremos contigo para hacerte llegar ofertas de luz, gas y soluciones energéticas.
Quiero recibir, además, ofertas de otros productos y servicios.
Es necesario que aceptes la política de protección de datos
o
Contáctanos
Contrataciones:
Contratación tarifas luz y gas (lunes a viernes: 9:00 a 21:00)
Atención al cliente:
900 118 866 Atención al Cliente luz y gas
Carrito
Carrito vacío

Tu carrito está vacío

Visita la Tienda Online o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita nuestras novedades o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita la Tienda Online y descubre todos los productos que tenemos para ti.

Si no encuentras algún producto, utiliza el buscador o explora las distintas secciones.

¿Cómo calentar la casa sin calefacción este invierno?: 9 trucos

¿Cómo calentar la casa sin calefacción este invierno?

Entender cómo calentar la casa sin calefacción es esencial para mantener un hogar acogedor durante los meses fríos. Existen técnicas de aislamiento, hábitos cotidianos y aparatos portátiles que te ayuden a combatir el frío sin recurrir a sistemas de calefacción tradicionales de forma eficiente y económica. A menudo, la solución está en aprovechar los recursos que ya tenemos a mano y en adoptar pequeños cambios en nuestra rutina. 

En este artículo te explicamos 9 trucos para calentar tu casa sin calefacción que pueden marcar la diferencia ayudándote mantener tu hogar cálido y confortable.

0:00

Aprovecha la luz solar 

El sol es una fuente de calor natural y gratuita. Aunque en invierno su intensidad es menor, los rayos solares pueden elevar la temperatura interior de una habitación entre 3 y 5 °C si se aprovechan correctamente. La manera de hacerlo es:

  • Durante las horas de luz, abre completamente las persianas y cortinas para que los rayos solares entren y calienten las estancias.
  • Mantén los cristales limpios para maximizar la entrada de luz.
  • En cuanto anochezca o el sol deje de incidir en esa fachada, cierra las persianas y las cortinas para retener el calor acumulado.
  • Coloca muebles o superficies de color oscuro cerca de las ventanas soleadas: los tonos oscuros absorben hasta un 98 % del calor radiante y lo liberan gradualmente.

Aísla ventanas y puertas

Las ventanas y los marcos de las puertas son los puntos por donde se pierde hasta un 25-30 % del calor interior de una vivienda. Coloca burletes con el fin de sellar cualquier fuga de calor. Si tus ventanas son de simple acristalamiento, aplica láminas de plástico transparente o film de polietileno en la cara interior del marco. 

En una casa sin calefacción, soluciones fáciles y económicas como estas te ayudarán notablemente a mantener la temperatura y evitar que entre el frío.

Usa alfombras y tapetes 

Los suelos fríos, especialmente los de cerámica, mármol o piedra, son uno de los mayores focos de pérdida de calor en una vivienda. Cubrirlos con estos elementos no solo añaden un toque de estilo a tu hogar, sino que también actúan como una capa aislante en el suelo. 

Decora con cortinas gruesas 

Una cortina de tela pesada o térmica puede ser una gran aliada contra el frío, ya que actúa como una barrera aislante en tus ventanas, impidiendo la pérdida de calor y bloqueando las corrientes de aire frío que provienen del exterior.

Ventila solo 10 - 15 minutos

Aunque parezca contradictorio, ventilar la casa a diario es fundamental, incluso en invierno. Una ventilación breve, de 10 a 15 minutos, es suficiente para renovar el aire y reducir la humedad ambiental, lo que ayuda a que la sensación térmica sea más cálida y evita problemas de condensación. Hazlo durante las horas centrales del día (entre las 11:00 y las 13:00 h), cuando las temperaturas son más suaves. 

No olvides cerrar el termostato o apagar los aparatos de calefacción durante ese rato para no malgastar energía.

Bloquea corrientes

Además de puertas y ventanas, existen otros puntos por donde se cuelan corrientes de aire, como los cajetines de las persianas, las chimeneas sin uso o los extractores. Utiliza masilla, cubiertas específicas o incluso cojines y protectores de tela para bloquear estas entradas de aire frío.

Mueve los muebles

La disposición del mobiliario influye más de lo que parece en la distribución del calor dentro de una habitación. Asegúrate de que tus muebles no bloqueen las fuentes de calor, como la luz del sol que entra por las ventanas. Si usas un aparato de calefacción portátil, coloca los muebles alrededor (no delante) para que el calor circule libremente. 

Crea barreras internas 

Mantén cerradas las puertas de las habitaciones que no estés utilizando. De esta forma, concentrarás el calor en las áreas donde realmente lo necesitas, como el salón o el dormitorio, evitando que se disperse por toda la casa y haciendo más fácil mantener una temperatura agradable. 

En casas de más de una planta, recuerda que el calor sube: en invierno, la planta baja necesitará más refuerzo que la superior.

Infografía 9 trucos para calentar la casa sin calefacción

Utiliza aparatos portátiles de calefacción

El uso de dispositivos calefactores portátiles es una estrategia inteligente, ya que te permite focalizar el calor allí donde más lo necesitas. A continuación, te presentamos algunas opciones eficientes y versátiles. 

Estufas 

Se trata de una solución rápida para aumentar la temperatura en espacios pequeños y medianos. Las estufas son fáciles de mover y pueden usar diferentes combustibles, como gas, propano o electricidad, entre otros. Son perfectas para el salón o la zona donde la familia se reúne con más frecuencia, ya que proporcionan un calor intenso y localizado que se siente de forma casi instantánea. 

Emisores térmicos 

Un emisor térmico te permite mantener una temperatura constante en habitaciones de tamaño mediano. Trabajan sin hacer ruido, su calor perdura incluso después de apagarlos y son especialmente útiles en dormitorios, pues proporcionan un calor que no reseca el ambiente. 

Si quieres saber más cerca de su funcionamiento y eficiencia, consulta nuestra guía sobre qué son los emisores térmicos y cuánto consumen

Radiadores

Los radiadores portátiles, especialmente los de aceite, son eficaces en espacios de tamaño mediano a grande. Aunque tardan un poco en alcanzar la temperatura óptima, conservan bien el calor y son ideales para habitaciones que se usen de manera constante, como despachos o salones

¿Tienes dudas sobre su gasto energético? Lee nuestro artículo sobre cuánto consume un radiador de aceite

Chimeneas eléctricas

Las chimeneas eléctricas combinan calefacción eficiente con un valor decorativo excepcional. No requieren instalación de conductos ni obras, y su efecto de llama LED crea un ambiente cálido y acogedor de forma instantánea. Son completamente seguras (sin fuego real, sin humo, sin gases), lo que las hace ideales para hogares con niños o mascotas. Muchos modelos permiten usar el efecto visual sin activar la función de calor, lo que reduce el consumo cuando solo buscas decoración.

Convectores

Los convectores son otra excelente opción para incrementar la temperatura rápidamente en una estancia. Funcionan calentando el aire frío que pasa a través de su elemento calefactor, haciendo que el aire caliente suba y empuje al frío hacia abajo para crear así un ciclo constante de calentamiento. Son una buena opción en baños y cocinas por su rapidez y por ocupar poco espacio. 

Calefactores

Los calefactores son pequeños en tamaño, pero potentes en rendimiento. Perfectos para llevar de una habitación a otra, proporcionan un calor instantáneo y directo, lo que los hace idóneos en espacios de trabajo o cuando necesitas un aumento rápido de temperatura.

Braseros eléctricos 

Los braseros eléctricos son una versión moderna de los tradicionales braseros de picón. Ofrecen un calor focalizado y son una alternativa segura para calentar los pies o las manos en momentos de relax, cuando estás leyendo o viendo la televisión. A diferencia de otros dispositivos, su calor se concentra en la zona inferior del cuerpo, lo que genera una sensación de bienestar muy rápida sin necesidad de calentar toda la estancia.

¿Cómo calentar una habitación rápido sin calefacción? 

Para calentar una habitación de forma rápida, la mejor estrategia es combinar varias acciones:

  • Cierra la puerta para aislar el espacio. 
  • Bloquea cualquier corriente poniendo un tope bajo la puerta y sellando las rendijas visibles
  • Utiliza un aparato de calor instantáneo como un calefactor o un convector y dirige el calor hacia la zona donde te encuentres. 
  • Asegúrate de que las ventanas estén bien cerradas y las cortinas echadas para evitar pérdidas de calor.

¿Cómo calentar una habitación muy fría sin calefacción?

Si una habitación es particularmente fría, necesitarás un enfoque más completo. 

  1. Identifica y elimina las fugas de calor: sella todas las rendijas de ventanas, puertas y rodapiés con burletes o masilla. Cubre la ventana con una segunda capa de plástico transparente o con una cortina térmica de alta densidad.
  2. Aísla el suelo y las paredes: coloca alfombras gruesas en el suelo. Si una pared exterior está muy fría, coloca un mueble con panel trasero (como una librería) para crear una cámara de aire aislante.
  3. Añade calor con el aparato adecuado: para habitaciones grandes y muy frías, un radiador de aceite o un emisor térmico es la mejor opción: calientan de forma progresiva y mantienen la temperatura constante durante horas. Complementa con una alfombra o manta eléctrica en el punto de uso para generar calor corporal adicional.
  4. Mantén el calor generado: no abras la puerta más de lo necesario. Cubre el conducto de ventilación mecánica si está en desuso.

¿Y si no tengo electricidad?

Si no dispones de electricidad o quieres reducir al máximo el consumo eléctrico, estas alternativas no eléctricas pueden ayudarte a mantener el calor, además del aislamiento de las estancias que hemos mencionado anteriormente:

  • Estufas de gas butano o propano: son la alternativa más potente y eficaz. Calientan rápidamente espacios amplios y funcionan de forma completamente autónoma. Recuerda ventilar la estancia durante unos minutos si las usas durante mucho tiempo.
  • Botellas de agua caliente: calienta agua en un fogón, llena botellas de goma y colócalas bajo las mantas o junto al sofá. Conservan el calor durante 4-6 horas.
  • Ropa y mantas térmicas: son una opción que fácil que solemos tener en casa.
  • Cocinar en casa: usar el horno o los fogones de gas genera calor residual que puede aprovecharse dejando la puerta del horno entreabierta (apagado) al terminar de cocinar.

Encuentra en Repsol las mejores soluciones para calentar tu hogar

Cada hogar es diferente, y la solución perfecta para el frío a menudo reside en combinar varios de estos trucos y aparatos. En la tienda de Repsol encontrarás una amplia gama de productos de calefacción para ayudarte a mantener tu casa cálida y confortable durante todo el invierno.

Ahora ya sabes cómo calentar la casa sin calefacción. Experimenta con los trucos y soluciones que hemos compartido y encuentra la combinación perfecta que se ajuste a tu hogar y a tu estilo de vida.