¿Por qué se ahorra más energía con una luz LED que con una incandescente o fluorescente?
La clave para comprender su ahorro energético radica en cómo estas convierten la energía en luz.
Las incandescentes calientan un filamento hasta que se vuelve lo suficientemente caliente como para emitir luz. No obstante, durante este proceso, solo el 10 % de la energía consumida se convierte en luz; el restante se desperdicia como calor.
Por su parte, las fluorescentes también tienen pérdidas. Funcionan a través de un gas que, al ser excitado por la electricidad, emite luz. Este proceso también genera calor y parte de la energía se desperdicia.
Sin embargo, los ledes transforman casi toda la electricidad consumida en luz y las pérdidas por calor son mínimas. De esta manera, la energía desperdiciada es menor, lo que se traduce en consumo inferior. Sin duda, una excelente manera de hacer más eficiente la iluminación de la terraza o los jardines, por ejemplo.