Termo eléctrico: funcionamiento y características
Un termo eléctrico es un dispositivo que utiliza la electricidad para calentar agua. Al igual que el calentador de gas, está diseñado para proporcionar agua caliente sanitaria, no para la calefacción.
Respecto a su funcionamiento, el elemento calefactor (resistencia eléctrica) se activa cuando la temperatura del agua en el depósito es menor al del termostato. Una vez que se alcanza esta temperatura, se apaga automáticamente.
Eso sí, una vez agotado el agua almacenada, es necesario esperar entre 1 y 3 horas para que el depósito se vuelva a calentar.
Ventajas de los termos eléctricos
Estos son los beneficios más destacados de los termos eléctricos:
- Instalación sencilla: a diferencia de las calderas y los calentadores de gas, que requieren una instalación de gas y una evacuación de gases, solo necesitan una conexión eléctrica y una toma de agua.
- Mantenimiento fácil y económico: no hay riesgo de fugas de gas y no se han de limpiar los conductos de evacuación de gases.
- Seguridad: los termos eléctricos no queman combustible, por lo que no generan gases de combustión y no presentan riesgo de intoxicación por monóxido de carbono.