Componentes esenciales de una bici eléctrica
Para su correcto funcionamiento, las bicis eléctricas necesitan ciertos componentes clave que trabajan en conjunto. La mayoría los conocerás, como los pedales, el manillar o los frenos, pero hay otros que son intrínsecos de los modelos eléctricos: la batería, el motor, la transmisión, controlador y la pantalla.
La batería: tecnología, autonomía y cuidado
Determina la autonomía de la bicicleta. Generalmente, suele estar entre los 20 y los 100 kilómetros. En su fabricación se recurre una tecnología basada en el litio, que garantiza una excelente conductividad y una mayor transmisión de la energía. Está compuesta por una serie de celdas individuales que se conectan entre sí para aumentar la capacidad de almacenamiento y hacerla eficiente. Suele encontrarse dentro de un cuadro, con el resto de los componentes más relevantes.
El motor eléctrico: tipos, ubicación y potencia
La principal diferencia entre una bicicleta eléctrica y una convencional es el motor. Los principales son los de buje, que se caracterizan por tener conexión directa con las ruedas. Hay categorías diferentes:
- Delantero: se ubica en la rueda delantera y da un impulso inicial cuando empieza el pedaleo.
- Trasero: colocado en la rueda de atrás, facilita el cambio de marchas. Es el ideal en terrenos menos estables.
- Central: está en el cuadro, en el eje del pedalier y junto al sistema de transmisión.
- De biela: forma parte del conjunto de pedales y es muy popular entre quienes buscan un movimiento natural.
- Mid-drive o de tracción central: es el más moderno y está en el cuadro, y ejerce el impulso hacia el eje del pedalier.
La potencia genérica es de 250 W, que es el equivalente a 0,3 CV, aunque existen modelos profesionales que alcanzan cifras de 1,5 kW, es decir, 2 CV. Hay fabricantes que otorgan límites con el objetivo de evitar que el pedaleo sea completamente automático.
Controlador
Vinculado a la batería es el cerebro del sistema eléctrico, proporcionando una mayor facilidad en la conducción de una bicicleta eléctrica. Cumple la función de gestionar todo el sistema electrónico y canalizar el flujo de energía que se genera. Incluye, en la mayoría de los casos, un sensor de velocidad que mide el impulso en tiempo real y regula la asistencia que debe dar el motor. Contribuyen a la seguridad, estabilidad y agilidad.
Sistema de pedaleo asistido: Asistencia eléctrica
Este sistema incluye sensores que detectan el pedaleo del ciclista. Los niveles de asistencia pueden ser ajustados para proporcionar más o menos potencia según las necesidades y preferencias. Esta asistencia se activa cuando se detecta movimiento en los pedales, proporcionándote una experiencia de conducción más fácil y eficiente y con una intensidad mínima de pedaleo.
Transmisión
La parte encargada de mantener los pedales y los cambios conectados.
Pantalla
Proporciona toda la información acerca de la velocidad, el modo de asistencia, nivel de carga o el estado, para que el ciclista pueda controlarlo fácilmente.