Principales ventajas de las estructuras coplanares en el autoconsumo
La estructura coplanar es la opción más recomendada en tejados inclinados porque combina estética, seguridad y ahorro en el mismo sistema. Estas son sus tres grandes ventajas:
Máxima integración estética y arquitectónica
Una de las razones por las que las estructuras coplanares se han popularizado tanto en España es su impacto visual casi nulo. Al ajustarse a la pendiente del tejado, los paneles se integran en la cubierta de forma discreta y uniforme, sin romper la línea arquitectónica del edificio.
Esto resulta especialmente importante en viviendas de carácter histórico, en urbanizaciones con normativas estéticas o, simplemente, cuando quieres que la instalación pase lo más desapercibida posible desde la calle.
A diferencia de la estructura inclinada, no hay triángulos metálicos a la vista ni espacios abiertos entre el panel y la cubierta.
Alta resistencia al viento y seguridad
Al no existir prácticamente espacio entre el tejado y el panel, se elimina el llamado "efecto vela" (fenómeno por el que el viento se cuela bajo los paneles elevados e intenta arrancarlos de la cubierta), y el viento fluye sobre la superficie de las placas sin generar succión en su parte trasera.
Esto reduce de forma notable el riesgo de desprendimiento en episodios de viento fuerte, borrascas o temporales, en comparación con las estructuras elevadas.
Las estructuras certificadas para su uso en España están diseñadas para soportar cargas de viento de entre 1.000 y 2.400 Pascales (Pa), en función de la zona geográfica y la altura del edificio, cumpliendo con lo establecido por el Documento Básico DB-SE-AE del Código Técnico de la Edificación (CTE).
Menor peso sobre el tejado
Una estructura coplanar requiere muchos menos componentes metálicos que una inclinada (solo guías y grapas, sin triángulos ni perfiles elevados). Esto se traduce en:
- Menor carga estructural sobre las vigas y la cubierta.
- Menor coste de material y, por tanto, de instalación.
- Montaje más rápido, con menos horas de mano de obra.
Están fabricadas generalmente con perfiles de aluminio anodizado, un material ligero pero muy resistente a la corrosión. Al distribuir la carga de forma uniforme sobre la cubierta y no requerir contrapesos adicionales (como ocurre con algunas estructuras para tejados planos), el impacto sobre la estructura del edificio es mínimo.