Más allá del consumo: ¿qué coche sale más barato?
El consumo es solo una parte de la ecuación. Para saber qué coche sale realmente más económico hay que sumar el precio de compra, la depreciación y el mantenimiento a lo largo de la vida del vehículo.
Precio de venta del vehículo: ¿influye el tipo de motor?
Sí. Lo habitual es que los coches diésel tengan un precio de compra más alto que sus equivalentes de gasolina, ya que tienen motores más robustos, más duraderos y tecnológicamente complejos. Sin embargo, su valor de reventa se ha visto afectado por las restricciones de circulación en grandes ciudades y la caída de la demanda de gasóleo, por lo que en el mercado de segunda mano pueden depreciarse más rápido que un coche de gasolina equivalente.
El coste de mantener un coche diésel vs gasolina
Mantener un vehículo en buen estado supone ciertos gastos y estos pueden variar dependiendo del tipo de combustible que utilice.
Por lo general, los coches diésel son más caros de mantener que los de gasolina, ya que cuentan con motores más complejos y costosos de revisar y reparar. Además, debes tener en cuenta que los vehículos propulsados por gasóleo suelen tener menos ventajas fiscales, una tendencia que parece que va a seguir en el futuro. A esto hay que sumar la reposición periódica de AdBlue en los modelos Euro 6.
Un coche de gasolina tiene una mecánica más sencilla. Las piezas de desgaste habitual son más baratas y los talleres tardan menos en manipularlas. Además, el motor de gasolina tolera mejor los trayectos cortos con arranques frecuentes, que en un diésel pueden provocar la obstrucción del filtro de partículas si no se realizan periódicamente tramos largos de carretera para regenerarlo.
En cualquier caso, el mantenimiento de cualquier vehículo depende en gran medida de su uso y cuidado. Un coche bien conservado, ya sea diésel o gasolina, puede reducir considerablemente el gasto en reparaciones a largo plazo.