¿Cómo se obtiene?
Según expone el Ministerio para la Transición Ecológica, el gas natural se consigue cuando la materia orgánica (restos de plantas y animales de hace siglos) se degrada. Esta materia se encuentra en yacimientos petrolíferos o en reservas aisladas, que pueden estar en tierra o en el mar. Se extrae mediante perforación y transporte hacia instalaciones de tratamiento para separar impurezas y componentes no deseados.
Igualmente, es posible producirlo mediante la transformación de aguas residuales o los desechos sólidos.
En todos los casos que hemos mencionado, se extrae el metano, que es el componente fundamental de este gas. Sin duda, una vía muy útil para reducir el consumo de gas y optar por fuentes sostenibles.