Ventajas económicas y de ahorro
Uno de los atractivos más potentes de la movilidad eléctrica es su impacto positivo en tus finanzas. El ahorro se manifiesta de diversas formas a lo largo de la vida útil del vehículo.
Ahorro en combustible
Recargar la batería de un coche eléctrico es significativamente más barato que llenar el depósito de un vehículo de combustión. Puedes aprender más sobre cómo se carga un coche eléctrico y optimizar tus costes de energía, especialmente si aprovechas las tarifas nocturnas en tu hogar.
Menos mantenimiento
El motor de un coche eléctrico tiene muchas menos piezas móviles que un motor de combustión. Esto elimina la necesidad de cambios de aceite, filtros o correas de distribución. El mantenimiento de un coche eléctrico es más sencillo y económico, limitándose principalmente a la revisión de neumáticos, frenos y batería.
Ventajas fiscales y subvenciones
Para fomentar la transición a la movilidad eléctrica, puede beneficiarte de ayudas directas (en el concesionario) para la adquisición de tu vehículo con el nuevo Plan Auto +.
En el caso de los puntos de recarga, tras la finalización del Plan Moves III el 31 de diciembre de 2025, no existen subvenciones para cubrir el coste de la instalación, pero si podrás beneficiarte de deducciones de hasta el 15 % del coste en el IRPF o en el impuesto sobre sociedades.