¿Qué elementos incluye una casa pasiva?
Probablemente, alguna vez hayas contemplado una casa pasiva, caracterizada por un concepto minimalista, con líneas rectas y tonos claros. La realidad es que estos están cuidadosamente seleccionados para aprovechar las propiedades del entorno en la medida de lo posible.
El referente mundial en cuanto a estos edificios bioclimáticos es la certificación Passivhaus. De este modo, se llega unos criterios técnicos específicos para que una edificación sea considerada casa pasiva.
Diseño bioclimático
En las casas pasivas se vuelve esencial un diseño inteligente de la estructura y distribución de la vivienda. Teniendo en cuenta los objetivos de este tipo de edificaciones, se trata de aprovechar la luz natural durante todo el año, lo que ayudará a la optimización de la temperatura del interior.
Por ejemplo, las estancias de la vivienda que más se utilizan, donde los habitantes pasan la mayor parte del tiempo (habitaciones, salón, etc.) se sitúan en la zona sur y otras áreas como el baño y la cocina en la zona norte de la edificación. Esto es así porque la incidencia del sol es mayor en la zona sur y esto permite que se aproveche la energía solar para conseguir confort en el interior sin necesidad de sistemas de climatización. Del mismo modo, la vegetación del hogar también se utilizará para una optimización del consumo.
Aislamiento térmico
Desde las paredes hasta el techo y el suelo, cada superficie está cuidadosamente aislada. Materiales como la espuma rígida de poliestireno y la lana de roca son comunes en las casas pasivas. Este aislamiento térmico que se implementa en su estructura les aporta la capacidad para disminuir las pérdidas de calor. Así, independientemente de la temperatura del exterior, se mantienen una temperatura ambiente confortable.
El calor del interior se consigue gracias a la actividad humana, el funcionamiento de electrodomésticos, así como la iluminación de la vivienda. Estas acciones, que no tienen gran repercusión en viviendas convencionales debido a la falta de aislamiento, sí son de utilidad en estas edificaciones bioclimáticas.
Hermeticidad
Es un principio fundamental en el diseño y construcción de las Passivhaus. Estas estructuras están meticulosamente selladas para minimizar las infiltraciones de aire no deseadas y maximizar la eficiencia energética. Cada junta, cada grieta y cada punto de penetración son cuidadosamente sellados para crear una envolvente hermética que evita las fugas de calor y garantiza un ambiente interior confortable y saludable.
Esta hermeticidad no solo contribuye a reducir el consumo de energía para la calefacción y refrigeración, sino que también mejora la calidad del aire interior al prevenir la entrada de contaminantes y alérgenos del exterior.
Puertas y Ventanas
A pesar de que pueden ser la zona en la que más calor interior se pierde, en las Passivhaus las ventanas cuentan con triple acristalamiento e incluyen marcos de baja conductividad. Estas ventanas ofrecen un excelente aislamiento térmico y acústico, minimizando la pérdida de calor en invierno y el ingreso de calor en verano. Además, son de grandes dimensiones para que entre desde el exterior la luz del sol.
En cuanto a las puertas de la vivienda, fabricadas con materiales de gran calidad y un diseño hermético, se reduce la condensación y mejora la calidad del aire interior.