Entonces, ¿cuándo es rentable tener un coche eléctrico?
La rentabilidad de un coche eléctrico depende, sobre todo, de cuántos kilómetros hagas al año y de si puedes cargar en casa:
Cargando en casa con una tarifa nocturna, en horas valle (tarifa nocturna), recorrer 100 km puede costar entre 1,50 € y 3 €, frente a los 9-12 € que cuesta la misma distancia en un coche de gasolina o diésel. Esto supone un ahorro de entre 7 € y 10 € cada 100 km.
Según los kilómetros, la compra se amortiza:
- Con ayudas a la compra (hasta 7.000 € si achatarras un vehículo antiguo), la amortización puede lograrse ya a partir de los 30.000-40.000 km.
- Sin ayudas, cargando en casa, la amortización suele producirse en torno a los 70.000 km.
- Si dependes solo de la carga pública (más cara), el umbral de rentabilidad se eleva por encima de los 85.000-90.000 km.
El tiempo estimado de amortización según el uso:
- Uso intensivo (más de 15.000 km/año): se amortiza en 3-4 años.
- Uso medio (10.000-12.000 km/año): se amortiza en 5-6 años.
- Uso bajo (menos de 10.000 km/año): la amortización puede superar los 7 años, por lo que conviene valorar alternativas como el híbrido.
Además, el mantenimiento hasta un 30-40 % más económico, puedes contar con exenciones en el impuesto de matriculación, bonificaciones de hasta el 75% en el impuesto de circulación (según municipio) y descuentos en zonas de estacionamiento regulado.
Así, un coche eléctrico resulta plenamente rentable si recorres más de 12.000-15.000 km al año y puedes instalar un punto de carga en tu domicilio.