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Tipos de aceite de motor

Detalle de líquido lubricante

Cuando adquirimos un nuevo vehículo una de las principales preocupaciones es su mantenimiento. Adquirir productos adecuados que protejan la mecánica y optimicen su rendimiento es, sin duda, la mejor manera de mantenerlo alejado del taller. 

En este sentido, el aceite lubricante tiene una importancia capital para alargar los años de vida útil de nuestro automóvil en perfectas condiciones. Sin embargo, la amplia oferta de lubricantes para motor hace complicada su elección: ¿qué aceite lleva mi coche?, ¿todos los aceites son iguales?, ¿el aceite para coche diésel es igual que el aceite para coche gasolina? Antes de profundizar en cuestiones como qué aceite utilizar o cada cuánto cambiarlo, vamos a detenernos un poco en qué tipos de aceite de coche hay y cuáles son sus propiedades.

Función principal del aceite de motor

La principal función del aceite de coche es reducir la fricción entre las partes móviles del motor, evitando así que el rozamiento produzca un desgaste prematuro. Además de lubricar, el aceite tiene un papel refrigerante, ya que evita que se eleve la temperatura por fricción. Por último, previene la corrosión y ejerce como detergente, puesto que tiene la capacidad de mantener en suspensión todos los residuos que quedan atrapados en el filtro.

Tipos de aceite de motor según su elaboración

En la actualidad, se comercializan tres tipos de aceite de coche en función de su fabricación:

Aceites minerales
Aceites sintéticos
Aceites semisintéticos
Envase Repsol Elite TDI 15W40. Aceites minerales

Aceites minerales

El aceite mineral utiliza directamente una base refinada del petróleo, por lo que, ofrece unas prestaciones diferentes a los lubricantes sintéticos y ciertas ventajas. Se suele recomendar en motores con bastante desgaste y muchos kilómetros acumulados. Los periodos de cambio del aceite con los aceites minerales son más cortos que con los sintéticos.

Un ejemplo de lubricante con base mineral lo encontramos en el aceite Repsol Elite TDI 15W40, especialmente recomendado para turismos diésel de inyección directa, aunque es igualmente válido para los de inyección indirecta.

Envase Repsol Elite Long Life 5W30. Aceites sintéticos

Aceites sintéticos

En el caso del aceite sintético, esa base destilada y refinada del petróleo se somete a un proceso de transformación para desarrollar unas características determinadas y alcanzar unos estándares de calidad más altos. Son aceites menos volátiles y aguantan mejor las temperaturas extremas, por lo que aseguran la protección del motor y mantienen sus propiedades estables durante más tiempo. Son, por tanto, perfectos para motores exigentes.

Un ejemplo tenemos en el aceite Repsol Elite Long Life 5W30, válido para vehículos diésel y gasolina y que favorece la reducción del consumo de combustible y del propio lubricante.

Envase Repsol Elite Super 20W50. Aceites semisintéticos

Aceites semisintéticos

Finalmente, también podemos encontrar el aceite semisintético, cuya base se elabora a partir de la mezcla de bases minerales y sintéticas. Son los de uso más generalizado por su excelente respuesta, aunque sus prestaciones no pueden igualarse a las de los aceites 100% sintéticos.

El aceite Repsol Elite Super 20W50 es otro buen ejemplo de este tipo de lubricantes. Es válido para coches diésel o gasolina, equipados o no con catalizador.

Antes de pasar a la siguiente clasificación de tipos de aceite, no olvides que si tienes dudas a la hora de decidirte por un lubricante puedes visitar nuestra guía: ¿Qué aceite lleva mi coche?
  • Tipos de aceite según su viscosidad

Entre las propiedades que definen lo que es un buen aceite, la más importante es la viscosidad. Esta característica mide la resistencia que ofrecen las moléculas del aceite a la hora de fluir. A menudo se confunde la viscosidad con el índice de viscosidad, que lo que indica es la variación de la viscosidad en función de la temperatura. Así, si lo que buscamos es una buena protección del motor, lo que nos interesa es que la viscosidad sea alta a elevadas temperaturas y tenga muy buena fluidez a bajas temperaturas para facilitar el arranque en frío, esto se consigue con aceites de alto índice de viscosidad.

Aceites multigrado

Los aceites multigrado (o para todo el año) son los más sofisticados del mercado, ya que tienen un alto rango de viscosidad que varía en función de la temperatura, lo que les permite seguir protegiendo el motor ante cualquier circunstancia. Estos son los más adecuados para aquellos turismos que circulan por zonas donde las temperaturas varían notablemente con el cambio de estación. 

Todos los lubricantes de la gama Elite de Repsol son aceites multigrado. Entre ellos destacan especialmente Repsol Elite Evolution 5W-40, especialmente indicado para los coches equipados con sistemas de tratamiento de gases de escape y el aceite Repsol Elite Multiválvulas 10W40, cuyo extraordinario rendimiento, permite optimizar los periodos de cambio de aceite.

Repsol Elite Evolution 5W40
Repsol Elite Multiválvulas 10W40
Envase Repsol Elite Evolution 5W-40. Aceites multigrado

Repsol Elite Evolution 5W40

Especialmente indicado para los coches equipados con sistemas de tratamiento de gases de escape.
Envase Repsol Elite Multiválvulas 10W40. Aceites multigrado

Repsol Elite Multiválvulas 10W40

Diseñado para motores de gasolina o diésel, donde se requiera ese grado de viscosidad, que asegura unas prestaciones muy equilibradas entre una óptima protección del motor y un consumo de combustible reducido.
Bodegón gama Single G. Aceites monogrado

Aceites monogrado

En el lado opuesto tenemos los aceites monogrado, que se recomiendan principalmente en aquellos países en los que las temperaturas permanecen más o menos estables a lo largo de todo el año, ya que solo mantienen su grado de viscosidad en unas condiciones limitadas de temperatura ambiente. 

En Repsol tenemos una gama específica para este tipo de lubricantes: la gama Single G, todos ellos aceites monogrado indicados para motores sometidos a exigencias que vayan más allá de las normales.

  • Tipos de clasificación de los lubricantes: SAE y API

    Existe una nomenclatura específica para los aceites de motor. Esta clasificación viene fijada por dos normas internacionales estandarizadas que determinan las características de los lubricantes: la SAE y la API.

Clasificación SAE

La SAE es el acrónimo de Sociedad de Ingenieros Automotrices (del inglés Society of Automotive Engineers). Esta institución es la encargada de establecer una clasificación basada en la relación de la viscosidad del aceite con la temperatura a la que está sometido el motor durante su funcionamiento. De este modo, se realiza, por un lado, midiendo la viscosidad en frío a diferentes temperaturas bajo cero y, por otro, en caliente a 100 grados centígrados. 

Así, la SAE establece once tipos de aceite de motor que van desde 0W a 60. La W (que viene de winter, “invierno” en inglés) tras el número indica que es un aceite adaptado para emplearse a bajas temperaturas. 

El primer número de la nomenclatura SAE se refiere a la viscosidad en frío y a bajas temperaturas; es decir, al espesor del aceite en el arranque en frío, antes de que el motor se caliente. El segundo número indica la viscosidad cuando el aceite está caliente, por tanto, cuando el motor en funcionamiento alcanza su máxima temperatura.

Clasificación API

El Instituto Americano del Petróleo (American Petroleum Institute, en inglés) ha desarrollado el sello de calidad API, que define unos estándares mínimos que todos los lubricantes deben cumplir en cuanto a la protección del motor y la conservación de los diferentes componentes mecánicos del automóvil. 

Así, dependiendo de las características técnicas del lubricante se categorizan alfabéticamente mediante dos letras: 

La primera letra especifica el tipo de motor para el que es apto (S, en caso de lubricantes específicos para motores de gasolina, y C, para lubricantes específicos de motores diésel, si bien sólo son válidos para motores diésel de maquinaria pesada, camiones, autobuses, etc, y no así para vehículos ligeros). La segunda letra indica el nivel de calidad del lubricante, siguiendo el orden alfabético de forma ascendente. De esta manera, los niveles actuales que podemos encontrar son los siguientes:

  • Motores gasolina: SH, SJ, SL, SM y SN. 
  • Motores diésel: CH-4, CI-4, CJ-4, CK-4 (motores diésel vehículos pesados)

En Repsol, hemos desarrollado una gama de aceites de la más alta calidad que están homologados y reconocidos por todos los fabricantes de automoción y entidades certificadoras. Los lubricantes Repsol Elite están diseñados por los expertos de nuestro Repsol Tecnology Lab para proporcionar una perfecta lubricación y una máxima protección en todo momento. Además, están específicamente formulados para adaptarse a cada tipo de motor: gasolina, diésel, eléctrico o híbrido. 

En concreto, la gama de lubricantes Hybrid está especialmente desarrollada para los vehículos híbridos con motores de gasolina y eléctricos tanto enchufables (PHEV) como no (HEV). Su tecnología fuel economy reduce el consumo de gasolina y las emisiones de CO2, convirtiéndolos en la generación de lubricantes más avanzada para aquellos usuarios comprometidos con la lucha contra el cambio climático y la conservación del medio ambiente. 

Elegir el tipo de lubricante adecuado y mantenerlo en buenas condiciones te permitirá circular de forma más segura y eficiente. Para ello, tan solo tienes que seguir las instrucciones del libro de mantenimiento del vehículo donde encontrarás indicado cuándo debes efectuar el cambio (generalmente viene señalado en kilómetros o en tiempo). No obstante, los expertos recomiendan hacer controles del nivel de aceite una vez al mes aproximadamente. Si no sabes cómo encontrar la variedad de aceite que más se ajusta a las necesidades de tu vehículo, puedes entrar en nuestra página web y utilizar el buscador de lubricantes que hemos diseñado para ti. Tan solo tienes que indicar el país e introducir la marca, modelo o versión de tu vehículo. ¡Así de sencillo!